Los caracteres rúnicos

» Posted by on 22 Ott, 2024 in Misterios medievales | Commenti disabilitati su Los caracteres rúnicos

Las runas son los símbolos de una escritura utilizada en el norte de Europa al menos desde el siglo II d.C. y durante la Edad Media. Los caracteres están formados predominantemente por líneas rectas, adecuadas para ser grabadas en superficies duras, como madera, piedra, hueso o metal. Se han encontrado en piedras funerarias, espadas, urnas funerarias, armaduras y joyas, pero también en objetos domésticos. Las runas varían en número, nombre y forma. El alfabeto rúnico germánico básico consistía en 24 runas, pero a principios del siglo IX, en Northumbria, los anglosajones lo habían ampliado a 33 caracteres, número que posteriormente fue reducido a 16 por los vikingos. Las runas son difíciles de descifrar. Inicialmente, los runólogos explicaban todo aquello que no comprendían como “fórmulas mágicas”, una explicación respaldada por el hecho de que “runa” significa “secreto” o “misterio”. En la antigua literatura escandinava, las runas estaban vinculadas al dios Odín, quien, para obtener control sobre ellas, permaneció colgado por los talones de un árbol durante nueve días y nueve noches. Finalmente, vio las runas y se apoderó de ellas. En un poema se narra cómo Odín talla y pinta runas para revivir un cadáver colgado de una horca, aplicando así la nigromancia, es decir, la práctica de invocar a los espíritus de los muertos para que predigan el futuro. De este episodio, los runólogos dedujeron que las runas eran originalmente de naturaleza mágica y que los expertos en el tema eran magos. Entre 1900 y 1933, la naturaleza mágica de las runas fue defendida por ocultistas alemanes, quienes identificaron las runas “germánicas” con el nacionalismo. Los “líderes secretos” de la Orden Germánica antisemita, fundada en 1912, se firmaban en rúnico. Los sistemas de runas de la Nueva Era, utilizados hoy en día para la adivinación o la meditación, derivan en gran parte de este uso contemporáneo ocultista. Hoy en día, los arqueólogos tienden a creer que en el norte de Europa las runas se usaban tanto con fines mágicos como para comunicaciones no relacionadas con la magia, como epitafios, marcas de propiedad, marcas comerciales, mensajes breves e incluso grafitis. De las 5000 inscripciones rúnicas descubiertas, la mayoría se encuentra en Suecia. En algunos lugares, las runas fueron prohibidas por considerarse paganas, pero en otros recibieron la bendición de la Iglesia. En la Inglaterra anglosajona, por ejemplo, las piedras funerarias con runas comenzaron a aparecer solo en la era cristiana. Algunos objetos muy antiguos, como hebillas, espadas y escudos, llevan las palabras alu (relacionada con “protección”) y laukaR (relacionada con el crecimiento de las plantas y la fertilidad). Estas palabras pueden haber tenido un significado mágico, transformando así el objeto en un amuleto. Al igual que el alfabeto latino, si se escribía completo, es posible que el alfabeto rúnico sirviera para expulsar demonios. Sin duda, estos símbolos eran tan misteriosos como todas las escrituras antiguas y, al ser dominio de unos pocos iniciados, eran secretos.